El Tribunal Federal de Justicia Administrativa resolvió a favor de Grupo Xcaret, permitiéndole mantener su denominación comercial, pese a los intentos del Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual por retirarla.

¿Qué estaba en juego?

El IMPI argumentaba que “Xcaret” hace referencia directa a una región vinculada al pueblo maya, por lo que su uso comercial podría ser indebido o generar confusión.
Pero el tribunal fue claro:
  • La marca cuenta con el estatus de “marca famosa” desde 2022
  • Tiene protección legal reforzada dentro del sistema mexicano
  • La autoridad no justificó correctamente por qué debía retirarse
En términos legales, el fallo expone fallas en la estrategia del INPI:
  • Argumentación débil
  • Análisis incompleto
  • Falta de sustento técnico
Del otro lado, representantes del Gran Consejo Maya mantienen su postura: el nombre forma parte de su identidad cultural y su uso comercial sigue siendo motivo de inconformidad.
Este caso corre en paralelo a otros procesos, incluso uno que llegó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, evidenciando una tensión constante:
  • Cultura vs. negocio
  • Identidad vs. marca registrada
Por ahora, el veredicto es claro: Xcaret no cambia de nombre.
Pero en el tablero estratégico, el conflicto sigue abierto… y lejos de resolverse.