Michael Collins, uno de los tres astronautas que participaron en la histórica misión a la Luna en el Apollo 11, murió este miércoles a los 90 años, así lo confirmó la NASA a través de Twitter.

“Lamentamos el fallecimiento del astronauta del Apolo 11 Michael Collins, quien piloteó el primer viaje de la humanidad a la superficie de otro mundo. Un defensor de la exploración, inspirador de generaciones, su legado nos impulsa más hacia el cosmos”, escribió la agencia espacial.

Collins formó parte de la primera misión de aterrizaje lunar en 1969, pero, a diferencia de Neil Armstrong y Buzz Aldrin, no caminó sobre la Luna, ya que se quedó orbitando el módulo de mando Columbia al rededor del satélite mientras sus compañeros realizaban la exploración. 

A su regreso a la Tierra, Michael Collins, junto a Neil Armstrong y Buzz Aldrin, hicieron una gira internacional que terminó en Los ÁngelesEstados Unidos, donde se les otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad, el honor civil más alto de ese país.

Michael Collins se retiró de la NASA en 1970. Su legado también está en el trabajo público, ya que fue el encargado de poner en marcha el Museo del Aire y el Espacio en Washington, inaugurado en 1976.

Después se encargó del Instituto Smithsoniano y en 1980 se desempeñó como vicepresidente de la LTV Aerospace and Defense Company

Michael Collins escribió numerosos libros en los que retrató sus experiencias en el programa espacial, como la autobiografía Carrying the Fire: An Astronaut’s Journeys.

 

La familia del astronauta confirmó que la muerte de Collins se debió al cáncer que padecía. Pidió mantener el legado de quien pudo mirar la Tierra desde el espacio como podía “contemplar las tranquilas aguas desde la cubierta de su barco de pesca”.