Un informe de la Fundación BBVA refleja que el aborto, la eutanasia y el matrimonio gay ganan apoyos en cinco países de la UE, mientras la religión pierde influencia

Los europeos apoyan cada vez más el aborto, la eutanasia o el matrimonio homosexual. Así se desprende de los resultados del Estudio Internacional de Valores de la Fundación BBVA, elaborado a partir de 1.500 encuestas en cada uno de los cinco países de la UE estudiados: Alemania, Francia, España, Italia y Reino Unido. La mayoría de los encuestados afirma que no reza, con la excepción italiana. La religión ha perdido influencia y se ha producido un distanciamiento entre la postura oficial de la Iglesia y la opinión respecto a prácticas que los autores del informe denominan "cuestiones de controversia moral", entre ellas, también los vientres de alquiler. En España, el 58% de los encuestados aceptan en algún grado esta práctica, frente al 83% de Reino Unido y el 44% de Italia.

 

Este estudio, con datos recabados entre abril y julio que dan continuidad a los cosechados en 2009 y 2012, permite tomar la temperatura de la sociedad. La religión —no exclusivamente el cristianismo, sino las tres principales monoteístas— sigue teniendo vigencia en todos los países. Más del 60% de italianos, españoles y alemanes declaran pertenecer a alguna religión —el 46% en el caso de Reino Unido y el 51% en Francia—. A pesar de esto, cuando en la encuesta se les pide que se definan a sí mismos, en una escala en la que 0 es nada religioso y 10 es muy religioso, todos los países se sitúan por debajo del 5, a excepción de Italia, que se coloca en el 5,7. En España, la cifra ha bajado del 4,8 de hace una década al 4,3 actual. Y en todos los Estados a excepción de Italia, más de la mitad de los encuestados reconocen no rezar nunca o casi nunca.

En este contexto, se aprecia la evolución de los europeos respecto a cuestiones que generan "controversia moral". Italia y Alemania han pasado de rechazar a aceptar el aborto en los últimos siete años, según la encuesta. Reino Unido y Alemania ahora apoyan el matrimonio homosexual, y en todos los países, con la excepción de Italia —en 2012 solo ocurría en España— se acepta ya en algún grado la adopción por parte de parejas homosexuales. También se aprecia una diferencia respecto a la posición defendida por la Iglesia respecto a los vientres de alquiler: la mayoría de los ciudadanos, con la salvedad italiana, se muestran proclives a que una mujer pueda gestar un hijo para otros. 

Los encuestados, todos mayores de 18 años, coinciden en apreciar que la religión supone más una fuente de conflicto que de paz. "Los datos no indican que esto sea el final de la religión. Sí hay grupos generacionales. Pero también hay distintos ciclos en la vida. Conforme se envejece, la concepción de la vida va cambiando", ha apuntado este miércoles Rafael Pardo, director de la Fundación BBVA.

En España, la religiosidad es mayor entre las mujeres, mayores de 65 años y aquellos que se describen como ideológicamente de derechas. Quienes se declaran religiosos muestran menos tolerancia a la eutanasia (6,1 en una escala del 0 al 10 frente al 8,4 de quienes manifiestan bajo nivel de religiosidad), al aborto (3,8 frente a 7,3) y a la adopción por parte de parejas homosexuales (5 frente a 7,6). También se respeta este esquema con los vientres de alquiler (4,4 frente a 5,6).

 

Vientres de alquiler


Según los porcentajes que se extraen de la encuesta, el 58% de los españoles aceptan en algún grado esta práctica. En una escala del 0 al 10, el promedio de aceptación es de 5,1, frente al 4,5 de hace una década. La tolerancia no solo crece en España, donde los vientres de alquiler no están permitidos, sino también en el resto de países europeos. De hecho, están aceptados en algún grado en todos a excepción de en Italia (3,9). Es en Reino Unido, el único país de los estudiados con regulación específica, donde más aceptación cosecha (7,5). En España se muestra una fuerte polarización: un 30% de los encuestados muestran una fuerte oposición (se sitúan entre el 0 y el 2) frente a otro 30% que manifiesta una gran aceptación (entre el 8 y el 10). 

 

 

Con información El País