El fallo, sin embargo, cuenta con el voto particular de dos de los cinco magistrados que componen la Sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Navarra. Se trata de su presidente, Joaquín Galve, y Miguel Ángel Abalzuza, que consideran que sí existió un delito continuado de agresión sexual al "apreciar la existencia de intimidación"

El Tribunal Superior de Justicia de Navarra ha confirmado este miércoles la condena de nueve años de prisión a los miembros de La Manada por un delito continuado de abuso sexual con prevalimiento. La condena fue impuesta por la Sección Segunda de la Audiencia de Navarra a los cinco acusados de la violación grupal denunciada el 7 de julio de 2016 en Pamplona. La sentencia puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo.

El fallo, sin embargo, cuenta con el voto particular de dos de los cinco magistrados que componen la Sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Navarra. Se trata de su presidente, Joaquín Galve, y Miguel Ángel Abalzuza, que consideran que sí existió un delito continuado de agresión sexual al "apreciar la existencia de intimidación", según informa el TSJN. Estos dos magistrados piden una condena de prisión de 14 años, tres meses y un día. Además, estiman que Antonio Manuel Guerrero, el guardia civil de La Manada, debería ser condenado por delito de robo con intimidación a dos años más de prisión. La Audiencia Provincial de Navarra lo condenó a 900 euros de multa por este hecho.

La sentencia solo ha estimado uno de los motivos de los recursos de las acusaciones y Fiscalía: la absolución de los cinco inculpados por un delito contra la intimidad por las grabaciones que realizaron con sus móviles. "El TSJN ordena a la Sección Segunda de la Audiencia, que no entró a valorar este delito, que una vez sea firme la presente resolución dicte una nueva sentencia sobre el delito contra la intimidad imputado", informa el TSJN.

La sentencia mantiene que las relaciones sexuales fueron llevadas a cabo sin el consentimiento de la víctima, pero "a juicio de la mayoría del Tribunal, es dudosa la concurrencia de la intimidación, necesaria para calificar aquellas acciones como agresión sexual o violación, puesto que los hechos probados de la sentencia de la Audiencia, a los que la Sala debe atenerse en estos recursos, no recogen la imprescindible acción intimidatoria o amenaza de los procesados, expresa o tácita".

 

Fuente: Mundo