Febrero 2018.- El presidente estadounidense Donald Trump afirmó hoy que no conoce a la mujer que le acusa de acoso sexual y rechazó esa denuncia. La mujer, de 35 años, asegura que en 2006 Trump la besó sin su permiso en las mejillas y en la boca.

“Una mujer que no conozco y con la que, por lo que sé, nunca coincidí, está en la PORTADA del ‘Fake News’ Washington Post contando que la besé en el lobby de la Torre Trump hace 12 años”, expresó el mandatario en su cuenta de Twitter.

¡Nunca ocurrió! Quien haría eso en un lugar público con cámaras de seguridad”, agregó el presidente de Estados Unidos.

 

La mujer a la que DonaldTrump hace referencia es Rachel Crooks, una de las decenas de mujeres que lo acusan de acoso sexual.

Las denuncias de esas mujeres se dieron a conocer por primera vez durante la campaña electoral, en octubre de 2016, después de que trascendiera una grabación con comentarios sexistas de Trump.

The Washington Post publicó hoy un largo artículo sobre Crooks centrado en la intención de la mujer de no dejar de contar su historia.

Tras los tuits de Trump, Crooks le instó a hacer públicos los vídeos que según ella demuestran que la besó sin su consentimiento.

“Aclaremos esto para todo el mundo. Son mentirosos como usted en política los que me llevaron a postularme a mí misma”, tuiteó en referencia a su decisión de desafiar al republicano Bill Reineke en la lucha por su escaño en el estado de Ohio.

Rompió el silencio

Tras años de silencio y un mar de dudas, Crooks, de 35 años, decidió contar su acusación al diario The New York Times poco antes de las elecciones presidenciales de noviembre de 2016. Asegura que el 11 de enero de 2006, cuando ella trabajaba como secretaria en una firma de inversiones en la Torre Trump, decidió saludar a Trump, que acudía con frecuencia a las oficinas de la firma y que trabajaba y vivía en el edificio.

Ella tenía 22 años y él 59. Crooks sostiene que el encuentro tuvo lugar delante de un ascensor. Tras saludarlo, según la acusación, Trump empezó a tocar el cuerpo de ella, a besarla en las mejillas y después, sin soltarle la mano, la besó en los labios. “Todo ello duró probablemente dos minutos, quizá menos”, explicó al Post. Más adelante, asegura la mujer, Trump acudió a su oficina y le pidió su teléfono con el pretexto de que iba a dárselo a una agencia de modelos.

Crooks esgrime que el presunto acoso la dejó conmocionada. Pensó que en realidad quizá era todo culpa suya, que había sido ingenua o cobarde porque no se había quejado ante nadie por lo sucedido y porque, pese a que no quería, no se atrevió a decirle a Trump, delante de otros empleados, que no quería darle su número de teléfono.

Pero a finales de 2016, en plena recta final de la campaña electoral, Crooks se armó en valor y decidió dar el paso. Primero en la entrevista al Times y más adelante se sintió reforzada al comprobar que surgían hasta 18 acusaciones similares de mujeres que aseguran que Trump las besó y tocó sin su consentimiento. El republicano niega todas las acusaciones, en algunos casos utilizando el argumento de que las mujeres no son lo suficientemente atractivas para que él pudiera haber sentido atracción por ellas.

Sin embargo, a tres semanas de las elecciones, se difundió un vídeo de finales de 2005 en que Trump afirma: “Me siento atraído automáticamente por mujeres guapas. Simplemente empiezo a besarlas. Es como un imán. Un simple beso. Ni espero. Y cuando eres una estrella, te dejan hacerlo. Puedes hacer cualquier cosa”. Tras divulgarse el vídeo, el entonces candidato republicano alegó que era “lenguaje de vestuario”.

Crooks fue una de las presuntas víctimas de Trump que pidieron el pasado diciembre al Congreso que abra una investigación sobre la conducta del presidente, lo que parece improbable dado que los republicanos son mayoría en ambas cámaras.

En su tuit de este martes, el mandatario acusa al Post de ser tendencioso y de no cubrir una información del pasado diciembre del diario The Hill sobre Lisa Bloom, una conocida abogada que representa a algunas de las denunciantes. El rotativo aseguró que Bloom trató de cobrar ella y las mujeres a cambio de explicar públicamente a medios de comunicación sus acusaciones sobre Trump. The Hill también informó de que gestionó el pago de la hipoteca de una de las mujeres por parte de un donante electoral anti-Trump. Sin embargo, la abogada minimizó esa información, alegó que era un intento de cuestionar a las denunciantes aunque admitió haber recibido ofertas de donantes progresistas para garantizar la seguridad de las mujeres que acusan al republicano de abusos.

Por otro lado a principios de Febrero Donald Trump se volvió a referir a la oleada de acusaciones de abuso sexual, al considerar que son "simples acusaciones" están "destrozando" la vida de la gente.

El presidente de Estados Unidos utilizó su cuenta de Twitter para cuestionar el respeto al debido proceso en su país y lanzar un polémico mensaje en el que parece defender a los hombres acusados de maltrato.

"La vida de la gente está siendo destrozada y destruida por simples acusaciones. Algunas son verdaderas y otras son falsas. Algunas son viejas y otras nuevas. No hay recuperación posible para alguien que ha sido acusado falsamente: su vida y su carrera se van. ¿Es que ya no existe el debido proceso?", escribió en la red social.

Trump no detalló a qué se refería en sus declaraciones, que han recibido fuertes críticas al producirse tras la renuncia esta semana de dos empleados de la Casa Blanca por acusaciones de maltrato.
 

Con información de El País