Ciudad de México.- Integrantes de una generación histórica, porque por primera ocasión representan 36.7% del poder en el Senado,  47 senadoras se han convertido en las reinas del debate en tribuna y colocado en la primera línea de la negociación política, además de que son las más efectivas en el funcionamiento de comisiones, para dejar atrás el tiempo en que sólo la voz de los hombres contaba en el Legislativo.


Dolores Padierna es la reina indiscutible de la tribuna, con 276 participaciones lo mismo para fijar su posición que para confrontar a sus compañeros y protagonizar momentos de tensión que acaban con el mito de la fragilidad femenina.

Graciela Ortiz y Diva Gastélum son las priistas que usan las palabras precisas para poner un clásico “estate quieto” cuando el debate se acalora en las críticas hacia el gobierno federal; son las únicas mujeres de ese partido que utilizan un discurso fuerte con la oposición.

Angélica de la Peña tiene el primer lugar en sesiones de la Comisión de Derechos Humanos. Sesiona al menos una vez a la semana y tiene el segundo lugar en participaciones en tribuna, con 226 turnos, amén de que es protagonista en la negociación de derechos humanos y justicia.

Gastélum tiene el segundo lugar en actividad en comisión, de Igualdad de Género.

Trabajo constante

A esos nombres, frecuentes en los procesos legislativos, se suman 13 legisladoras que son ejemplo de las 47 que han hecho del Senado su territorio de acción por excelencia, para dejar atrás la imagen de que el avance político de las mujeres es una concesión masculina y dejar una patente de que es una conquista propia.

Cristina Díaz es la primera mujer que preside la poderosa Comisión de Gobernación del Senado, y aunque la grilla masculina le ha quitado temas como transparencia y mando único, que en otras legislaturas eran suyos, su exigencia a no ser relegada la ha colocado en la primera línea de la negociación de reformas estructurales, como la político-electoral.

Ana Lilia Herrera, del PRI, y Rosa Adriana Díaz Lizama, del PAN, llegaron a la vicepresidencia de la Mesa Directiva; Ana Lilia en épocas de reformas estructurales y Rosa Adriana lo es en este año de trabajo legislativo.

Lucero Saldaña, exsecretaria de la Mesa Directiva, logró lo que parecía imposible: activar la Comisión de Relaciones Exteriores Organismos No Gubernamentales, que históricamente era como un membrete, para convertirla en una constante promotora de foros de discusión vinculados con la participación de la sociedad civil.

Algo similar hizo la panista Laura Angélica Rojas, quien como cabeza de la Comisión de Relaciones Exteriores Organismos Internacionales ya llevó al Senado a los principales líderes de esos organismos multinacionales y es parte constante en las sesiones.

Hilda Flores es secretaria de la Mesa Directiva y durante tres meses presidió la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables, posición desde la cual logró avances en leyes.

Destacan las panistas Mariana Gómez del Campo, con un fuerte activismo por las causas latinoamericanas; Silvia Garza, especialista en temas de medio ambiente; Pilar Ortega, experta en temas de seguridad y justicia; Marcela Torres Peimbert, promotora de la participación ciudadana, y Gabriela Cuevas, crítica de la política internacional del país.

Martha Tagle apenas se incorporó al Senado en septiembre, pero ya es una pieza fundamental en la muestra del talento político femenino.

También Layda Sansores, del PT, cuya actividad política incomoda a la mayoría, pero que se ha ganado el reconocimiento por ser la defensora de los trabajadores del Senado.

Quejas

La presidenta de la Comisión de Equidad y Género del Congreso de Morelos, Norma Alicia Popoca Sotelo, aseguró que en los próximos días exigirá un dialogo con las Comisiones de Fortalecimiento Municipal y de Equidad y Género con los alcaldes de Morelos a fin de que reconsideren el cumplimiento de la ley en materia de paridad y de equidad de género.

Expresó que “no sólo es en Cuernavaca, sino en otros municipios donde las síndicas, que hoy son 27 en el estado, no tienen las condiciones ni las atribuciones que por derecho les corresponden”.

(Con información de Excelsior)