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Areópago

El Mundo

Brasil.- Casi 24 años después de la destitución del presidente Fernando Collor de Mello, Brasil utiliza otra vez el instrumento más radical de su Constitución. A las ocho y media de la mañana del viernes comenzó la maratoniana sesión decisiva del impeachment a Dilma Rousseff. La inició el polémico presidente de la Cámara, Eduardo Cunha, militante de la iglesia evangélica y acusado de corrupción en el Caso Petrobras: “Comienza la sesión bajo la protección de Dios”. Durante dos días, hasta la votación del domingo, desfilarán por la tribuna los representantes de los 25 partidos políticos brasileños y buena parte de los 513 diputados. Todo apunta a que la presidenta tiene las de perder.