Miientras en México, el tráfico de esta droga ha generado violencia y su regulación avanza lentamente, en California las Hermanas del Valle elaboran productos con cannabis y los exportan a todo el mundo

Mientras en México la regulación de la mariguana para su uso medicinal avanza lentamente y su prohibición ha generado violencia, a unos metros de la frontera están listos para legalizarla por completo.

El pasado 21 de abril, el presidente Enrique Peña Nieto envió al Senado una iniciativa de reforma a la Ley General de Salud para permitir la autorización de medicamentos elaborados a base de mariguana y/o sus ingredientes activos; además de aumentar a 28 gramos las dosis consideradas de uso personal.

California pudiera convertirse en noviembre en el primer estado fronterizo que acepta su uso recreativo.

En el condado de Merced, en el valle central de California, Estados Unidos, dos monjas exhalan humo mientras se pasan un cigarro de mariguana, dos hábitos: su indumentaria y el consumo de la droga.

A las Hermanas del Valle su activismo a favor de la planta les ha ganado la atención y fama internacional. Desde una ubicación secreta, fabrican y envían productos con cannabis a todo el mundo. Más que una congregación, son mujeres de negocios, relata el diario Milenio.

Las Hermanas del Valle han aprovechado el ímpetu de "la industria con mayor crecimiento en Estados Unidos", según una reciente investigación del ArcView Group.

"Esto es científico, no es mágico ni místico. Somos mujeres espirituales pero seguimos a la ciencia. Creemos que la ciencia nos dirá que nuestros hijos la necesitan en su cereal cada desayuno para una salud óptima", afirma la hermana Kate, fundadora del negocio.

Sus ungüentos se venden hasta en 85 dólares la pieza. Su centro de operaciones es una finca rodeada de árboles. Tienen cuatro empleados, dos casas, una capilla al aire libre y una bodega. La ley estatal solo les permite cultivar 12 plantas, pero éstas son suficientes para producir 50 mil dólares de producto al mes, unos 900 mil pesos, trabajando solo dos semanas.

Por eso admiten que su vocación no es un trabajo de tiempo completo: "De luna nueva a luna llena, somos estrictamente veganas y célibes. Pero de la luna llena a la siguiente luna nueva somos mujeres libres y el uniforme es opcional", explica la hermana Kate, quien justifica el hábito con la vestimenta de las antiguas sanadoras.

La más joven de las monjas es la encargada del cultivo. La hermana Darcy, de 25 años, fue elegida por sus conocimientos en horticultura y su experiencia en granjas orgánicas en Estados Unidos y Nueva Zelanda.

"Estas plantas son mis bebés", dice mientras las abraza en un pequeño invernadero. "El tiempo que paso con ellas es espiritual para mí. Vengo y les pongo canciones, creo que disfrutan de mi compañía".

Las condiciones ideales para su cultivo son estrictas. La hermana Darcy detalla que es necesario tener un flujo constante de aire, monitorear la temperatura para que no supere los 30 grados centígrados y mantener la humedad en alrededor de 55 por ciento. Estudiantes universitarios las ayudaron a instalar la iluminación necesaria: azul cuando están pequeñas y rojiza cuando alcanzan su mayor altura.

Cuestionada sobre la violencia que la prohibición genera en países como México, el rostro de la hermana se transforma y sus ojos se vuelven vidriosos. "Es terrible, me dan ganas de llorar. Mucha gente sigue muriendo y yendo a la cárcel, otros están enfermos y también mueren. Simplemente no es justo", responde.

Las Hermanas del Valle reciben pedidos en su página de internet. Su vocero y también socio, el neoyorquino John Patrick Patti, afirma que la demanda es creciente y que han enviado paquetes a Sudamérica, Europa e incluso Asia. Los productos son acompañados con certificados de laboratorio, en caso de que sean inspeccionados.

A 200 kilómetros de Merced se encuentra Sacramento, la capital del estado, donde los dispensarios de mariguana se han multiplicado. Solo en el centro hay una docena de opciones. Ninguno tiene letreros llamativos ni publicidad, parecen locales comunes o se instalan dentro de una casa.

En la puerta, los clientes son recibidos por un agente de seguridad que verifica su documentación. Si tienen permiso para comprar mota, pasan a la tienda, uno por uno, para comprar en privado.

Sacramento será también el centro del debate para la legalización total de la mariguana. Aunque los californianos ya la rechazaron una vez, a finales de 2010, las últimas encuestas demuestran un apoyo creciente rumbo a la elección de noviembre. Incluso algunos estudios, como el de Probolosky Research, muestran un apoyo cercano a 60 por ciento para el uso recreativo.

Cecilia Velázquez, una residente de origen latino, asegura a MILENIO que votará a favor de la propuesta. "Más y más, la gente está empezando a saber que es una medicina, que puede ayudar a nuestra economía y sacar a la gente de las cárceles. La prohibición no sirve", opina.

Para ella y otros jóvenes, la explosión del negocio de la mariguana no pasa desapercibida. Según un estudio de la Fundación Normal, esta planta ya es el cultivo más rentable de California, por encima de las uvas, las almendras y las emblemáticas naranjas.