Edgar Hernández/ Tapachula, México.- Dos mujeres se suturaron los labios frente al Poder Judicial del Estado para exigir la libertad de sus familiares presos en Chiapas.

Con el acto, Noemí Bravo Reyes y Martha Lidia Castillo Barredo iniciaron una huelga de hambre indefinida.

La primera de ellas exige la liberta de su esposo Hernán Orozco Morales; y de sus hermanos Franco, Rosario y Francisco Bravo Reyes, acusados de diversos delitos.

La segunda demanda la libertad de sus padres Bernabé Castillo Martínez y Magdalena Barredo García, acusados de robo y transporte de droga.