Terminal de cortos recorridos en Cacahoatán costó 30 millones durante el gobierno de Manuel Velasco, pero desde 2017 que fue inaugurada la han abandonado

El 9 de enero de 2017, el entonces gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, inauguraba la terminal de cortos recorridos en la cabecera municipal de Cacahoatán, obra en la que se invirtieron 30 millones de pesos, según el mismo gobierno estatal de ese sexenio.

La edificación que agruparía a los transportes colectivos que trasladarían a cientos pasajeros hacia municipios como Tapachula, Unión Juárez, el puerto fronterizo Talismán, Tuxtla Chico y decenas de comunidades aledañas a este punto, ha sido desde entonces una obra edificada pero nunca echada a andar, en medio de irregularidades que hasta entonces ninguna administración municipal ha podido solventar.

Han pasado cuatro años y cuatro meses desde que el edificio fue concluido e inaugurado. Según el reporte de la secretaría de transporte en Chiapas, la construcción cuenta con 28 andenes, estacionamiento, sala de espera, taquillas, cafetería, locales comerciales y dos casetas de vigilancia que darían seguridad a pasajeros y choferes, así como personal administrativo.

Está convertida en un muladar. Ahora es un sitio de refugio para adictos a las drogas y el alcohol, así como mundanos que vagan y encuentran en este sitio un techo para poder dormir.

Al interior de la nave principal, el techo presenta ya algunas filtraciones de agua que van a parar directamente a la sala de espera y daña mobiliario.

Las casetas de vigilancia en mención, prácticamente se pudren con el paso de los días, la lluvia y la maleza que las invade, sin que algún trabajador municipal realice tareas de limpieza en estas áreas.

Por las noches, la falta de iluminación en el sector dan la condición perfecta para que pandilleros y maldicientes hagan de las suyas, incluso para esconderse si cometen algún ilícito en el sector.

El sitio también está sin ser limpiado, ya que existe mucha basura por doquier, producto de personas que llegan hasta el lugar a consumir bebidas embriagantes y a realizar desmanes, que incluso han provocado daños en vidrios y otras partes de la estructura.

El deterioro de la obra millonaria durante el mandato de Velasco Coello y el alcalde Carlos Enrique Álvarez Morales, debería ser analizada por el órgano de fiscalización, para conocer de cerca si se inyectó este recursos o hubo desvío, aunado a que se esclarezca la razón por la cual nunca ha sido puesta en operación

 

Con información heraldo de chiapas