Antes de volver, la exigencia del magisterio es que las escuelas cuenten con agua potable para el lavado de manos, se dote de gel antibacterial y de cubrebocas

Este lunes Chiapas entró en color verde en el semáforo epidemiológico del Covid-19, cuya fase permite el retorno a las actividades no esenciales, entre ellas el regreso a clases de manera presencial, sin embargo, padres de familia y docentes consideran que aun no existen las condiciones sanitarias para que los alumnos retornen a los salones de clases.

 

A pesar de que la Secretaría de Educación del Estado no se ha pronunciado respecto al posible regreso a los salones de clases, los tutores señalan que no se debería arriesgar la vida de los miles de alumnos, ya que en Chiapas aun se siguen presentando casos positivos y fallecimientos a causa del Coronavirus.

El Coordinador de organización de la sección 7 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Ervin Herrera Estudillo, dio a conocer que ante de pensar en el retorno a los salones, las autoridades deben de dotar a las escuelas de la infraestructura necesario para el cumplimiento de los protocolos sanitarios, de lo contrario sería de alto riesgo, para los alumnos y docentes.

Dijo que la exigencia del magisterio es que las escuelas cuenten con agua potable para el lavado de manos, se dote de gel antibacterial y de cubrebocas, así como de la desinfección constante de los espacios educativos, pero sobre todo tener un protocolo específico para establecer filtros en las entradas de clases.

Señaló que si bien son trabajadores del gobierno estatal y federal, pero ponen en primer lugar el cuidar de la integridad de los alumnos, y de sus familias, ya que esta es una enfermedad peligrosa que ha ayudado la vida a miles de personas en el país.

"Debe haber una etapa de revisión de infraestructura educativa, ya que hay escuelas que no cuentan con los espacios adecuados para el respeto de la sana distancia, por lo que antes de regresar a los salones debe haber el acondicionamiento necesario", abundó.

Por su parte, Andrés Ortiz, padre de un alumno que cursa el sexto grado de primaria afirmó que en su caso, no expondría a su hijo enviándolo a las clases presenciales, ya que la enfermedad aun sigue presentándose, prueba de ello, es que familiares y conocidos sigue contagiandose de Covid-19.

Consideró que mandar a los niños a las escuelas sería un peligro, por lo que pidió a las autoridades educativas actuar con responsabilidad y seguir trabajando a distancia y no exponer a los niños contagiarse de Covid-19.

Por su parte, Sara Chávez, quien tiene a su hija en el nivel secundaria, puntualizó que se debe primero considerar las condiciones en que operan las escuelas, ya que en el caso del centro educativo donde estudia su hija, los salones son de más de 40 alumnos, en donde difícilmente se podría respetar las medidas preventivas contra el Covid-19, principalmente, la sana distancia.