* Presuntamente está favoreciendo a los caprichos del párroco Marcelo Pérez. 

Cerca de media decena de establecimientos de bebidas alcohólicas fueron clausuradas mediante un operativo policiaco realizado la tarde de ayer en la cabecera municipal en la que participó la Procuraduría de Justicia y la Secretaría de Salud, pues nuevamente los afectados fueron los mismos y el golpe no fue equitativo.

Se dice que el operativo inició a eso de las 17 horas de ayer, sin embargo desde la mañana ya se rumoraba y en consecuencia los propietarios de cantinas, restaurantes y bares que laboran en la informalidad cerraron con anticipación el negocio y por lo tanto los afectados otra vez fueron los mismos.

Fueron 8 los locales clausurados, entre los que se citan el “Bar el Borolas”, “Las Rocas”, “El Suspiro”, además de la detención de cuatro personas, pues pobladores argumentan que dicha acción policiaca presuntamente está favoreciendo a los caprichos del párroco Marcelo Pérez, debido a que no visitaron a los establecientes que se ubican a orilla del pueblo.

Ante esto los pobladores cuestionaron la acción de la justicia al calificarlo como operativo fallido, y es que de nada sirvió en hacer tanto escándalo si los propietarios ya estaban alertados y como siempre, los afectados son los mismos que se definen como enemigos del párroco Marcelo.

Por lo tanto los afectados y pobladores pidieron la intervención del procurador del estado para que establezcan en esta localidad un módulo de la procuraduría de justicia y de la secretaría de salubridad para que vigilen rutinariamente el funcionamientos de los establecimientos de alcohol ya que de nada sirve que los operativos lo realicen remotamente porque los vuelven a reabrir y no existen sanción alguna (David Abel Hernández/La Voz del Norte).