Pacientes hicieron un llamado a los trabajadores para que su movimiento por demandas sociales no afecte la salud de quienes viven con VIH. 

En el marco de las protestas que trabajadores de la Secretaría de Salud del estado de Chiapas mantienen; desde el pasado 26 de octubre suspendieron labores de manera parcial en clínicas, hospitales y centros de atención.

Como parte de la “huelga de brazos caídos”, los trabajadores cerraron el acceso al Centro Ambulatorio para la Prevención y Atención del VIH/SIDA y de las Infecciones de Transmisión Sexual (CAPASITS) de la capital del estado.

En este centro y el resto de las clínicas y hospitales, los trabajadores de la Secretaría de Salud no han dejado pasar a pacientes que han llegado con el propósito de dar seguimiento a tratamientos por enfermedades crónicas, bajo el criterio de que sus casos no son graves.

En el CAPASITS, las protestas de los trabajadores afectan a pacientes que viven con VIH/SIDA, quienes acuden para dar seguimiento a su atención médica, y abastecerse de los medicamentos antirretrovirales que les permiten controlar la enfermedad y prevenir más transmisiones.

“En los días de huelga, pacientes con esta enfermedad no han podido acceder al Centro, algunos han tenido que recibir atención en la calle, y no se les ha surtido el medicamento”, explicó Rosenberg Samayoa, un activista que trabaja a favor del derecho a la salud.

“Entendemos la demanda de los trabajadores y su protesta ante tantas injusticia e irregularidades que existen en el Sector Salud. Pero en este caso las protestas están afectando a personas con VIH. Son personas  que si no tienen en tiempo y forma la atención y el suministro de medicamentos, su salud se va deteriorando de forma grave. El derecho a la salud no puede estar por debajo de los derechos laborales”, detalló.

Samayoa dijo que “Es el gobierno quien tiene que resolver la situación. Hacemos un llamado a la Secretaría de Salud para que de una u otra forma escuche las necesidades de los trabajadores, y que abogue por el derecho a la salud de las personas con VIH. La falta de atención a la problemática de este sector está poniendo en peligro la vida de las personas que viven con VIH”.

Según estadísticas de la Secretaría de Salud, desde que se presentaron los primeros casos en 1986 y hasta el momento, se tienen registradas 4 mil 666 personas con la infección. Esas cifras ubican a la entidad en el lugar 15  a nivel Nacional.

Son personas en su mayoría provenientes de Tuxtla Gutiérrez, Tapachula, Tonalá, Villaflores, Chiapa de Corzo, Cacahoatán, Mapastepec, Frontera Hidalgo, Tuxtla Chico, Huixtla, Suchiate, Arriaga y Pijijiapan, las que acuden a recibir tratamiento en los CAPASITS, lo que ha permitido que bajara la transmisión de la enfermedad en Chiapas. En los últimos diez años hay un promedio anual de 385 casos

Sin embargo, especialistas consultados indicaron que al suspender la continuidad del tratamiento –como en este caso a consecuencia de la falta de medicamento derivado del paro laboral de los trabajadores de salud-, el organismo de los pacientes genera resistencia, es decir, el tratamiento pierde efectividad y control del virus, lo que pone en riesgo la salud del paciente y la salud publica en general, ante la posibilidad de multiplicarse las transmisiones.

“No estamos en contra del movimiento de los trabajadores, pero no podemos dejar de lado el hecho de que la falta de atención y medicación puede echar por tierra el trabajo que se ha logrado para contener la infección en el estado de Chiapas”, subrayó Samayoa.

Los pacientes hicieron un llamado a los trabajadores del sector Salud a normalicen la entrega de medicamentos, sin que ello signifique abandonar su protesta social.

Actualmente los trabajadores del CAPASITS mantienen cerrado el portón de acceso, y advirtieron que de no encontrar una respuesta satisfactoria a sus demandas radicalizarán su protesta y cerrarán por completo todo el acceso al Centro.

 

Con información de: Chiapas Paralelo