• Se le imputa una cantidad superior a los 700 millones de pesos que desvió, quién sabe a dónde, cuando fue delegado de Sagarpa en Chiapas

La miseria humana no deja de obsequiarnos ejemplos. Ya leíamos sobre el caso de una ex diputada de Hidalgo que embaucó a varios indígenas, con la mal afamada flor de la abundancia. También conocimos el triste caso de los legisladores que, por el simple hecho de cumplir su labor “como se debe”, se aumentaron el aguinaldo. Vaya premio.

En Chiapas, por ejemplo, hay muchas maneras de ganar blindaje a cualquier costo. Carlos Alberto Pedrero Rodríguez, quien fuera delegado de SAGARPA en Chiapas durante varios años, ahora parece que la tierra se lo tragó. Qué complicidades habrá pactado y con qué cantidad de dinero. Tras de sí dejó una estela de corrupción en la que los principales afectados son los campesinos chiapanecos.

Según registran diversos medios, Pedrero Rodríguez tuvo una muy fugaz participación como encargado de despacho en la delegación de la misma dependencia federal, en Sinaloa. Estuvo menos de tres días en el cargo, que ahora ostenta el campechano Cruz Alberto Uc Hernández. Por lo pronto, la delegación de Sagarpa en Chiapas se encuentra acéfala.
Nada se ha resuelto sobre los señalamientos de presuntas irregularidades suscritas en la distribución del beneficio del programa “Fomento a la Agricultura Componente Procafé” del 2015.

A principios de este año, cerca de 100 organizaciones que se dedican a la producción de café en el estado, denunciaron que los productores de los programas de viveros tecnificados e insumos (paquetes tecnológicos) beneficiaron únicamente a proveedores.

El caso fue que no se entregaron las plantas a los productores, que nunca hubo viveros, pero que el gobierno pagó millones de pesos, como si en realidad se hubieran hecho. El presunto desvío asciende a cerca de 700 millones de pesos.

El oficio CPP/DPR/052/2016, firmado por Miguel Ángel Ibarra Gálvez, director de Programación de la Auditoría Superior de la Federación; hace referencia a lo denunciado por productores de la frontera sur sobre presuntos actos de corrupción en la aplicación de los recursos del Programa de Fomento a la Agricultura, Componente Procafé, e Impulso Productivo al Café 2015.

¿Cuándo habrá un resultado efectivo respecto a esta investigación, más allá de un señalamiento a través de oficios? Porque ese recurso que bien podría estar beneficiando al campo chiapaneco, presuntamente está invertido en bares y restaurantes de Tuxtla Gutiérrez, que tienen una fachada nice pero que están financiados por el saqueo descontrolado de los recursos destinados al campo.

El descaro está a la orden del día y las instituciones, eso dejan entrever, participan del festín.