Zoé Robledo, lobo vestido de oveja

* El cachorro de La Bruja construye silenciosamente sus alianzas con un fin perverso; sin embargo, podría pagar cara la lealtad a uno de los más grandes traidores de Chiapas.

Los más ruines son los lobos vestidos de oveja. Esos seres despreciables que parecen no matar una mosca, pero que, a la menor provocación, van por el nido completo de estos insectos para quemarlos uno por uno.

Zoé Robledo Aburto es un falso paladín de la democracia. Atado a un pasado oscuro que lo mantiene ligado a su patrón, el perverso ex gobernador Juan José Sabines Guerrero.

Juan Sabines Guerrero mantiene más vivos que nunca a sus alfiles. Su manto de corrupción abarca tantos intereses, que incluso los medios de comunicación nacionales e internacionales, se hacen de la vista gorda con él. ¿A qué nivel llega su pacto, que cuando elaboran una lista de los más corruptos, a él NUNCA LO MENCIONAN?

Las complicidades tienen un alto costo. Sabines entregó dádivas a las personas correctas, en la cantidad correcta, para que nadie ni siquiera lo mencionara. El cachorro de La Bruja cree que tiene los mismos poderes. Se cree intocable. Está equivocado.

Sabines, nigromante que emergió de su propia tragedia personal, hijo de nadie, guarda aún ese rencor por aquellos que le negaron techo, cuando era un pobre diablo. En esta lógica mueve a sus jinetes. El acuerdo con Zoé Robledo es la búsqueda de la gubernatura, con el fin de que, ya en el poder, consolide los primeros pasos de Juan Pablo Sabines en una diputación local. Y de ahí a lo que sigue.

¿Permitirá el pueblo chiapaneco, que la venganza del clan Sabines-Aguilera continúe sangrando al estado? ¿Qué pensarán quienes aseguran que Zoé Robledo será el factor de cambio para Chiapas?

Si Juan Sabines desgarró sin piedad el cuello de su antecesor, Pablo Salazar, ¿qué no hará con aquellos que son sus fieles seguidores?