Viceversa


Entre el poder y la lucha social
- Abigaíl Domínguez -

Bien dicen que, en épocas de cosecha, todo mundo se arrima a la milpa, y al parecer en esta época electorera, más de uno quiere llegar a recoger sin antes arrastrar el arado, y es que, a la sazón de los pre registros en MORENA, hoy vemos a Juanes y Pedros diciendo que buscan las candidaturas municipales, diputaciones y si hubiese posibilidad no dude usted que quieran subir su registro hasta en plataformas nacionales.

Esto sale a colación, porque las aguas políticas en el municipio vecino de Altamirano se están haciendo un lodazal cuando deberían de estar en principio un poco más cristalinas, y es que al parecer las actuales autoridades municipales comandadas por Roberto Pinto Kanter están haciendo todo lo posible por no dejar pasar a ningún candidato que no sea del grupo que ha gobernado por más de 20 años y buscan a la fuerza colocar y mandar a modo en todos los partidos, esto con la finalidad de que Gabriela Roque Tipacamu logre ser la Alcaldesa.

Ya en el 2015, tuvo que intervenir la Sala Regional de Xalapa, cuando Pinto Kanter, presidente en turno y esposo de Roque Tipacamu realizó todas las artimañas posibles para que su esposa ganara; sin embargo y a pesar del enojo del entonces gobernador Manuel Velasco, el tribunal de Xalapa revirtió la sentencia y obligó a que la propuesta de síndico municipal fuera que tomara posesión, para Pinto Kanter resultó ser de los males el menor, puesto que al no desconocer la totalidad de la planilla registrada, le permitió seguir teniendo cotos de poder dentro de la administración.

Estas imposiciones se han venido realizando desde 1999 – 2001. Después del conflicto armado muchas comunidades de Altamirano se dispersaron por problemas internos y otras vieron luz debido a los desplazamientos a los que les obligaron a hacer, para ese entonces el gobierno estatal le fue muy fácil la campaña de pacificación sin importar el rezago y confinamiento de la población en general, esa mezcla de olvido y omisión ha permitido desde esa época, que familias específicas tengan los cotos de poder y compren en época electoral el mayor número de conciencias, dejando postergado nuevamente el orden y la reactivación económica tan necesaria.

El prieto en ese arroz resultó ser un maestro normalista, uno que formado en la lucha social ha servido a la base, allí es donde entra el encono, ¿Cómo es posible que alguien del pueblo mande? Y es allí donde cae la posibilidad de un cambio después de varios años de lo mismo, (diría un amigo reportero “amarillista” “… Malditas docenas trágicas y sus ansias de perpetuidad”), pues bien, este maestro formado en la lucha social, trae en pique en las comunidades a la propuesta oficialista, tan así que varias localidades han decidido sumarse por acuerdo de asamblea, “vaya por donde vaya” y es bajo esa condición con la cual, la cúpula busca cerrar los espacios para la competencia.

Por lo pronto y en espera de cumplir los lineamientos, con morral en mano camina sin lujos llevando el mensaje de transformación, no se le ve llegar en camionetas suntuosas o que baje con equipo de reporteros, guaruras y demás, pero lleva en sí el mensaje presidencial, el periódico regeneración y el discurso de encontrar la reactivación económica personal, tiene la idea, de que el desarrollo no se puede medir por las obras que tengan dentro de las comunidades, pero si puede haber desarrollo si se sientan las bases para que las mujeres, hombres y jóvenes tengan una oportunidad de crecimiento personal económico, allí su base discursiva que empata con la cuarta transformación, “primero los pobres”.

 

Curiosamente aparte de su formación social, resulta ser ambientalista, y es en ese tema donde ha librado sus batallas en contra del poder, el trabajo con los lacandones para delimitar el espacio de polígonos de las reservas que convergen en la selva lacandona hizo que pisara la cárcel, el enfrentamiento con los terratenientes y los caciques de la tala de madera ha puesto en peligro su vida más de una vez, lo curioso es que después de tantos años, la demarcación de la reserva lleva ya un noventa y ocho por cierto, lo que se convierte en un logro no solo personal, sino del planeta entero, al lograr la salvaguarda de unos de los pulmones más importantes del planeta.

¿Será acaso qué ese logro, es lo que más temen las familias dueñas de 6 aserraderos que indiscriminadamente talan las montañas de Altamirano?