Sobre la derrota de Morena: La correa del poderoso sea gobernador o presidente es el gran talón de Aquiles para muchos pero no para la mayoría.

Yo no creo en ella. He coordinado elecciones en contra de gobernadores y la gente decide; he visto de cerca, perder en tres ocasiones con todo el poder del gobernante estatal a municipios y distritos y las personas , cómo la hacen desde el 2000, deciden.

Si bien en el triunfo del PRI sobre MORENA su principal cualidad es que se trató de elecciones locales.

Las campañas versaron sobre temas más concretos (locales) y menos abstractos (nacional) y el elemento López Obrador no pudo estar presente en forma efectiva, como no lo estará en ninguna otra elección. No importa el dinero que regale o lo teatros que organice, si nos aplicamos en ocupar el espacio público con narrativas serias, respetuosas y locales, ubicando lo nacional (AMLO y compadres) en su lugar y dimensión, seremos capaces de animar un voto razonado y prudente.

El presidente o lo gobernadores pueden impulsar a quien quieran, pero si somos activos e iniciamos un proceso de reflexión ciudadana, se puede hacer que el voto sirva a las personas. En el campo y en las colonias pobres he escuchado de varias maneras la siguiente conclusión: “prometieron todo y no cumplieron nada, abandonaron a mujeres, ancianos, enfermos y los dejaron a su suerte, pero en 2021, vendrán con dinero, apoyos, obras públicas para que volvamos a votar por ellos, pero ya no lo haremos” eso demuestra lo que muchos hemos insistido desde hace dos décadas. Discurso inteligente mata carita y mata todo. Basta que nos apliquemos quienes podemos, pongamos en su lugar las redes y vayamos con las personas a reflexionar -con ellos personalmente- que es lo que conviene y si somos capaces de ello podremos ganarle a la dádiva y las órdenes que desde el Olimpo quieren dar los poderosos.

A la sociedad le ha salido muy cara que los ciudadano reciban la dádiva o el regalito a cambio de su voto. O como en 2018, que el hígado haya desplazado la razón. En lo local, hay pueblos y ciudades en enormes baches, peores de los que querían salir y hay pueblos que eligieron bien y la confianza ciudadana regresa aún cuando el gobierno no haya sido capaz de atender toda la demanda ciudadana.

Por ello en 2021 todos somos necesarios para lograr un cambio bueno para el país. Confíen en la fuerza de la ciudadanía y les hablemos con respeto y consideración sobre la capacidad que tienen para elegir y podremos reorientar el barco. Buen inicio de semana.