Rusia aprovecha el deshielo provocado por el cambio climático para acumular un poder militar sin precedentes en el Ártico, donde prueba sus armamentos más poderosos y sofisticados, como el torpedo Poseidón 2M39, el cual es capaz de “inundar las ciudades costeras de Estados Unidos con tsunamis radiactivos”, según dijo el secretario de Estado adjunto de EU para la Seguridad Internacional y la No Proliferación de Armas Nucleares, Christopher A. Ford.

De acuerdo con reportes de CNN basados en información e imágenes proporcionadas por el propio gobierno ruso, el país gobernado por Vladimir Putin está haciendo pruebas con “sus armas más novedosas” en una región que acaba de quedar libre de hielo y en “un intento de asegurar su costa septentrional y abrir una ruta marítima clave desde Asia a Europa”.

 

 

La militarización masiva de Rusia en el Ártico sucede en momentos en que el presidente Putin promulga una ley que le permitirá permanecer en el poder hasta 2036. Estados Unidos, por su parte, advirtió que defenderá sus intereses ante cualquier incremento de militarización en la zona por parte de los rusos.

Horas después de que CNN revelara las imágenes de las fuerzas rusas en el Ártico, el Pentágono advirtió que Rusia “busca reforzar su seguridad a través de la remodelación de los aeródromos de la era soviética”, así como fortalecer “la expansión de su red de sistemas de misiles de defensa aérea y costera” para impedir el acceso a la zona.

Todas las bases militares que ha instalado Rusia están dentro de su territorio. Sin embargo, el gobierno estadounidense cree que Moscú está adoptado esta estrategia ante el rápido deshielo del Ártico, que abre nuevas rutas de tránsito y elimina barreras naturales en las que Rusia confiaba para protegerse.

“Obviamente estamos viendo esto, y tenemos intereses de seguridad nacional allí que tenemos que proteger y defender”, dijo el portavoz del Pentágono, John F. Kirby, en rueda de prensa.

“Competidores estratégicos pueden emprender actividades malignas o coercitivas en el Ártico con el fin de avanzar en sus objetivos para estas regiones. El Pentágono debe estar preparado para proteger los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos tomando las medidas adecuadas en el Ártico”, añadió.

 

Según CNN, el desarrollo del torpedo Poseidón 2M39 avanza a gran velocidad, al grado que el presidente Putin solicitó en febrero a su ministro de Defensa, Sergei Shoigu, una actualización de una “fase clave” de las pruebas. Se prevé que haya nuevos tests este año, informan los medios de comunicación estatales de Rusia.

Este “torpedo sigiloso no tripulado” está alimentado por un reactor nuclear y está diseñado para poder escabullirse de las defensas costeras desde el fondo del mar. Según los funcionarios rusos, el dispositivo es capaz de lanzar una ojiva de varios megatones, provocando ondas radiactivas que harían inhabitables durante décadas franjas de la costa del objetivo.

Las imágenes satelitales muestran que hay siete bases militares rusas en el Ártico. La de Murmansk está cerca de la frontera con Noruega y la de Providenya está más próxima a Alaska, territorio estadounidense.

Las otras estarían ubicadas en puntos costeros como Rogachevo o Anadyr, o islas como Alexandra, Kotelny y Wrangel.

Estas imágenes muestran un fortalecimiento de las bases en los últimos cinco años y en algunas una construcción central con los colores de la bandera rusa.

Con información de EFE.