A pesar de la situación irregular en el país, los niños migrantes han logrado acceder en la educación básica y a los programas para continuar con sus estudios

Niños de padres migrantes y refugiados que cursan su educación primaria en la escuela, Ignacio José Allende Allende ubicada en el municipio fronterizo de Suchiate, fueron beneficiados por el Gobierno Federal con la beca Benito Juárez, con el objetivo de que continúen con sus estudios escolares.


El director de la institución educativa, Juan José González Pérez, afirmó que la matrícula estudiantil es de 485 alumnos, de los cuales 235 son niños migrantes, provenientes de países como Honduras, El Salvador, Nicaragua y Guatemala.

Dijo que desde hace más de 16 años habían luchado para que los niños migrantes que llegan a este municipio fronterizo en busca de mejores condiciones de vida pudieran ser beneficiados con apoyos económicos, ya que debido a la situación migratoria de sus padres sufrían dificultades para continuar con sus estudios.

Señaló que los padres de niños migrantes cobran los recursos solo con su tarjeta de residencia permanente, con la Curp o acta de nacimiento de su hijo o con una constancia otorgada por el ayuntamiento, ya que en las oficinas del Instituto Nacional de Migración les ponen muchas trabas para su regularización.

Veronica del Rosario Hernández Morales, migrante guatemalteca, llegó a este municipio hace 4 años para proteger su vida y la de sus cuatro hijos, ya que sufrió violencia en su lugar se origen, lo que la obligó a establecerse en este municipio fronterizo.

Detalló que la vida no ha sido fácil, ya que tiene trabajar en un rancho bananero para llevar el sustento a sus hijos y cubrir los gastos escolares de sus hijos, ya que afortunadamente han sido aceptados en esta escuela primaria, pero sus ingresos son insuficientes para subsistir.

Enfatizó que afortunadamente logró que uno de sus hijos fuera beneficiado con el programa de becas, donde recibe más de 4 mil pesos cada cuatro meses, cuyos recursos ocupa para comprar materiales didácticos, ropa y para alimentar a sus hijos.

"Me vine por problemas de delincuencia que se dieron en el lugar en donde vivía, la vida no ha sido fácil para nosotros, pero afortunadamente mis hijos han podido acceder a la escuela, y a esta beca, que es de gran apoyo para la alimentación de mis niños porque somos de escasos recursos", acotó.