Un grupo de socios del Conejobus, pertenecientes al Sistema de Transportes Urbanos de Tuxtla (Situtsa), acudieron a las instalaciones del Palacio de Gobierno en la capital del estado, para solicitar atención de las autoridades debido a los 10 meses acumulados de falta de salarios, cuya cantidad asciende a los 32 millones de pesos.

En voz de Iván Carrillo Reyes, afectado, el cúmulo de deudas y los meses sin recibir pago, es considerado una medida de presión para que diriman de la sociedad público-privada que tienen, lo que permitiría el acceso a un nuevo inversionista para la concesión de las rutas uno y dos en Tuxtla Gutiérrez.

El vocero de la agrupación, señaló que la falta de pago se ha traducido en un tema de salud para los concesionarios que en su mayoría son adultos mayores, por lo que al mismo tiempo es poco probable que la manifestación se torne radical.

Son 139 socios de la empresa que, en caso de no recibir atención, exigirán la devolución de los juegos de placas depositadas bajo resguardo de la Secretaría de Movilidad y Transporte del estado y las respectivas órdenes de emplazamiento para las unidades de las rutas uno y dos de esta ciudad.

 

 

Con información Cuarto Poder